[LT-Pulso] Los países que han modernizado sus legislaciones, apuntando a la prevención, han logrado robustecer sus sistemas de seguridad

En este último tiempo la Seguridad Privada ha sido un actor relevante en la exigente demanda de la comunidad por sentir mayores niveles de seguridad en su diario vivir. Antonio Montero, gerente general de la Asociación de Empresas de Seguridad y Transporte de Valores (ASEVA), nos cuenta por qué Chile necesita una nueva regulación y qué cambiaría con ella.

¿Siente que afectó o fue una oportunidad el llamado estallido social y luego la crisis sanitaria para la seguridad privada? Es un hecho que las crisis, más allá de los problemas que provocan, son una oportunidad, ya que permiten visualizar las debilidades de una sociedad para luego generar oportunidades. Es precisamente lo que ocurre con la seguridad privada. Su presencia en el retail, en la cadena de abastecimiento, en el bodegaje, en los supermercados, en el monitoreo tecnológico, fueron centrales para la seguridad de las personas en múltiples dimensiones. Un ejemplo claro del activo rol asumido por el sector es que las funciones de los guardias de supermercados se adaptaron para poder chequear los permisos temporales de quienes buscaban ingresar a dichos recintos. Vemos que en el último tiempo ha aumentado la demanda por servicios de seguridad



¿Por qué siente que es tan importante para la industria el proyecto de Ley de Seguridad Privada?



Los ciudadanos requieren mayor seguridad. Cada día la demanda de ésta, por parte de las personas, es mayor y solo los países que han modernizado sus legislaciones, apuntando a la prevención, han logrado robustecer sus sistemas de seguridad. Las policías no dan abasto y una nueva ley permitiría descomprimir las innumerables tareas de fiscalización y control que hoy concentra Carabineros, una acción profesional de prevención en ciertos ámbitos en manos de la seguridad privada, permitirá optimizar el trabajo operativo de las policías que la comunidad espera y así, en conjunto, entregar mayor tranquilidad.



El proyecto de Ley de Seguridad Privada ha dormido desde el 2009 en el Congreso. Fue una iniciativa generada en el Ministerio del Interior de esa época y que fue respaldada por todos los actores que comprometen a la seguridad privada, pasó algunas etapas y su último trámite fue en 2013. Por eso recibimos como una buena noticia la conformación de una Comisión Bicameral de Seguridad, la que abordará entre otros temas una nueva regulación a la seguridad privada. Estamos convencidos de la importancia que tiene hoy legislar al respecto y esperamos ser parte del trabajo reflexivo y técnico, de tal manera de poder resolver y mejorar los requerimientos de la comunidad respecto de esta industria, poniendo a la sociedad en el centro. Nuestro comité técnico tiene la experiencia para ser un aporte real.

 

Nota aparecida originalmente en el La Tercera-Pulso 18/08/2020.

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